PARA MAYANS, LA OPOSICIÓN ES INCAPAZ DE EVALUAR QUE LAS POLÍTICAS DEL MACRISMO ARRUINARON A LA ARGENTINA FUE DURANTE EL DEBATE EN QUE SE RECHAZÓ LA CUENTA DE INVERSIÓN 2016

Buenos Aires, octubre o6. – El jefe del bloque de senadores y senadoras nacionales del Frente de Todos, José Mayans, sostuvo hoy que la oposición de Juntos por el Cambio es incapaz de evaluar que las políticas públicas aplicadas durante el macrismo “dejaron en la ruina a la República Argentina”, al rechazar la cuenta de inversión 2016, del primer año de gestión macrista. 

  “No son capaces de evaluar que esas políticas públicas dejaron en  la ruina a la República Argentina, devastaron al trabajador, devastaron los ingresos del trabajador, y, como si eso fuera poco, destruyeron el sistema previsional”, arremetió Mayans, al cuestionar las políticas desarrolladas por el gobierno anterior y al rechazar de plano la cuenta de inversión 2016, es decir la ejecución del Presupuesto del primer año del macrismo, en la sesión de hoy del Senado.

   De esa manera, el líder de la bancada oficialista respaldó el dictamen de mayoría de la comisión Bicameral Mixta Permanente Revisora de Cuentas en rechazó de la referida Cuenta de Inversión-2016.

Mayans señaló que se trata de “una cuenta de inversión que ha violado sistemáticamente la Constitución y la ley de Administración Financiera”. Recordó que, para ese año, el Presupuesto aprobado por el Congreso “era de aproximadamente un billón y medio de pesos”, pero el Poder Ejecutivo, encabezado por Mauricio Macri, reasignó partidas “por el 41 por ciento” del monto total, mediante el dictado de Decretos de Necesidad y Urgencia y disposiciones administrativas, es decir “en 645 mil millones de pesos, sin pasar por el Congreso. Eso no se puede hacer, esté quien esté como presidente”, sentenció el formoseño. 

“Esta cuenta de inversión es mala, la del año 2017 es peor, la del ‘18 es joda, y la del ‘19 es farra total”, expresó el senador peronista. 

  Al analizar la política de la administración anterior, recordó: “El primero en decir que el Presupuesto 2016 fue un desastre fue el mismo Macri, quien echó a Prat Gay por el resultado de la gestión en el primer año”. Y reseñó que, a poco de asumir, el jefe del PRO aplicó una “devaluación que llegó al cincuenta por ciento” y así “cambió todo el presupuesto, que quedó totalmente desactualizado. Hizo imprevisible el sistema”.

“Al hacer una devaluación de esa naturaleza lo primero que se afecta es el salario. El salario mínimo que era de 5.688 pesos cubría más del 60 por ciento de la canasta básica, en el gobierno de Cristina. Cuando se fue Macri, después del 300 por ciento de inflación, el salario mínimo cubría el 36 por ciento de la canasta básica. Esto pone en claro cuánta gente entró en la pobreza y la indigencia”, explicó el legislador oficialista.

También, indicó que, con ese panorama, “todas la teorías económicas que tenía ese gobierno se fueron a pique” y que “esa visión económica fracasó en forma contundente en el país”. “El salario se fue para abajo y los precios se fueron para arriba, agravado por el precio de las tarifas que tenían valor dólar”, completó.

   Tras remarcar que en diciembre del 2015 en el país se instaló “la política de la usura”, aseguró que “la historia terminó en una deuda atroz, fuga, default, reperfilamiento de deuda, desastre y catástrofe económica para la Argentina, que la oposición de hoy pretende que la arreglemos en un año”, replicó.

   Entre los problemas que originó esa política, el dirigente peronista señaló el abandono de la inversión pública en el interior del país, en beneficio de la Ciudad de Buenos y de la provincia de Buenos Aires, distritos gobernados por Cambiemos. “A la Ciudad de Buenos Aires destinaron el 60 por ciento del presupuesto y a la provincia de Buenos Aires, que gobernaban ellos, el 25 por ciento, violando la Constitución y la ley de Administración Financiera. Dejaron a todo el país sin obra pública, disparó.

   Tuvo un párrafo para “endeudamiento brutal sin control del Congreso. Ni siquiera el acuerdo con el FMI, amparado supuestamente en un artículo de la ley de Administración Financiera, pasó por el Congreso. Fueron 57 mil millones de dólares, el programa estratégico de la República Argentina se podría haber hecho con eso”, analizó.

   En ese sentido, apuntó: “No se puede variar la deuda sin autorización del Congreso, no puede variar el plan de inversión nacional, porque eso termina con la república y la convierte en un gobierno de facto”. E insistió en la decisión del oficialismo de rechazar ”esta cuenta de inversión porque creemos que Macri debe rendir cuentas” por la decisiones asumidas.

Antes, el presidente de la Comision Bicameral Permanente Parlamentaria Mixta Revisora de Cuenta, Juan Mario Pais, explicó que es facultad del Congreso aprobar o rechazar las cuentas de inversión. Y recordó que la AGN, como organismo de asistencia del Congreso, analizó la evolución de la actividad económica en el referido ejercicio y determinó que “la economía argentina cayó 2,25 puntos en términos reales en 2016, respecto del año 2015”, mientras el presupuesto estimaba “un crecimiento real del 3 por ciento”. “En relación a  la inflación, el incremento de los precios fue del 41,05 por ciento sobre el IPC elaborado por el Indec, que se ubicó muy lejos de la estimación oficial del 17,6 por ciento”. 

   “No es ninguna ignominia el rechazo como tal de la cuenta de inversión, sino la expresión de la voluntad política y del juzgamiento político del Congreso de la Nación, y de su potestad, sobre el control de la ejecución del presupuesto, que es una ley votada por el Congreso”, opinó el senador chubutense. 

   “El artículo 99, inciso 3, de la Constitución Nacional le prohibe al presidente dictar actos legislativos. Esta a la prohibición madre de la democracia. El Poder Ejecutivo no puede por sí modificar leyes o alterarlas”, detalló, para recordar además que, “en 2016, no estábamos en una emergencia ni en una catástrofe”, como para justificar que se modificara la estimación de gastos y recursos sin pasar por el Poder Legislativo. 

“Nadie le atribuyó al Poder Ejecutivo la posibilidad de entronizarse por sobre las leyes y por sobre el Congreso e ignorarlo, y eso fue lo que pasó”, completó.

  También, detalló que el oficialismo cuestiona, en su dictamen de mayoría, que el gobierno anterior, “tanto por decreto de necesidad y urgencia como por decisiones administrativas del jefe de gabinete de ministros, alteró sustancialmente el programa político y económico del Estado, no del gobierno, del Estado en detrimento de las potestades del Congreso de la Nación y se lo ignoró”.

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