Senadores del FdT impulsan una moratoria para personas en edad jubilatoria sin los aportes suficientes

Los legisladores oficialistas presentaron este viernes el proyecto de ley durante una conferencia de prensa. Aseguraron que la iniciativa tiene un 0,02% de costo fiscal y que contribuiría a “fortalecer el sistema previsional”. También habrá un plan para quienes estén a 10 años de cumplir la edad para jubilarse.

Senadores del interbloque Frente de Todos presentaron este viernes un proyecto de ley para que las personas en edad de jubilarse, pero que no cuentan con los aportes suficientes, puedan cubrir esos años haciendo los pagos correspondientes.

Durante una conferencia de prensa, que se realizó en el Salón Illia de la Cámara alta, los legisladores oficialistas aseguraron que la iniciativa representa un 0,02% de costo fiscal y que, además, contribuiría a “fortalecer el sistema previsional”, a través de una moratoria especial que también habrá para mujeres y varones que estén a 10 años de cumplir los 60 y 65 años, respectivamente.

En el arranque de la conferencia, el jefe de la bancada, José Mayans, recordó el fin de las AFJP en 2008, cuando “la mínima era de 700 pesos” y “300 era lo que las AFJP le daban a los jubilados y el Estado tenía que poner más de 400 pesos para alcanzar la mínima”. Sobre las distintas moratorias que se impulsaron durante los años del gobierno kirchnerista, destacó que se incorporaron a “casi 3.600.000 argentinos que estaban fueran del sistema”.

“Estamos convencidos que a este país o lo arreglamos entre todos o no lo arregla nadie”, sostuvo y enfatizó que “a mayor justicia social, mayor paz social”, por eso “el Estado no se puede hacer el distraído”.

Atajándose a consultas sobre si el proyecto fue consultado con el Gobierno o el ministro de Economía, Martín Guzmán, el formoseño remarcó que con la propuesta “no hay intención de confrontar con nadie, ni de arruinarle la vida a nadie”, sino que se trata de “tener gestos solidarios y políticas que realmente busquen la dignidad humana”. “Por supuesto es perfectible, acá nadie es dueño de la verdad y se puede mejorar”, añadió.

Luego, la vicejefa del interbloque, Anabel Fernández Sagasti, indicó que las personas que este año y el año que viene cumplirán 60 o 65 años “han atravesado bastas crisis socioeconómicas y de mercado laboral”, también “la última dictadura cívico militar; la hiperinflación del ’89; y los picos de desocupación de los ’90 y 2001”, con lo cual “se hace muy dificultoso que puedan cumplir con el requisito de los 30 años de aportes para poder jubilarse”.

La mendocina explicó que a partir de julio, cuando venza la moratoria dispuesta por la Ley 26.970 de 2014, solamente “podrían jubilarse 1 de cada 10 mujeres y 3 de cada 10 varones”.

Al reivindicar a los gobiernos K, la camporista recordó que entre 2003 y 2015 “llegamos al 95% de la cobertura en materia previsional” y en 2015, antes de entregar el gobierno, “la jubilación mínima era, en términos reales, la más alta de América Latina”.

“Estamos a las puertas de tomar nuevamente una decisión muy importante para que puedan jubilarse los argentinos y las argentinas que cumplen 65 y 60 años en los próximos dos años”, sumó y, en ese sentido, dijo que el proyecto “tiene que ver con una preocupación urgente que son estas 500 mil personas que este año no van a poder jubilarse”.

Al ser consultada sobre si el proyecto cuenta con el respaldo del Ministerio de Economía, la senadora respondió: “La inclusión previsional es un compromiso que tomó este Gobierno, es parte de la agenda del Gobierno y del interbloque del Frente de Todos. Presentamos este proyecto en el Senado para que lo discutamos entre todos y todas”.

“Claramente que los números los hemos consultado con la ANSeS, pero es una iniciativa del interbloque del Frente de Todos”, aclaró. Y, sobre el impacto fiscal, señaló que “casi tiene un mínimo costo fiscal, es del 0,02%; es casi nulo”.

A su turno, el senador Mariano Recalde, que explicó los detalles técnicos del proyecto, destacó que se trata de “permitirle a los trabajadores y trabajadoras poder regularizar su situación” y “poder ponerse al día con esos aportes que no pudieron cumplir, muchas veces por trabajar en la informalidad, muchas veces por tener períodos donde no pudieron trabajar”.

“Este proyecto no tiene impacto en los jubilados que hoy están percibiendo su haber”, afirmó el porteño y explicó que “el sistema previsional se robustece y mejora, y tiene más posibilidades de atender las jubilaciones si hay un país, un contexto con pleno empleo, con salarios con buen poder adquisitivo y con una tasa de empleo no registrado baja”.

En esa línea, defendió que “esos son tres factores económicos que nuestro proyecto político desde el primer día apuntala y trata de fortalecer” pero “en el medio aparecen dificultades, como pandemias, guerras y deudas externas, problemas que condicionan el objetivo político que tiene nuestro Gobierno”.

Foto: Comunicación Senado

De acuerdo a la propuesta, las personas en edad jubilatoria pero sin los aportes exigidos, podrán regularizar períodos faltantes hasta el mes de diciembre del año 2008, inclusive, con una modalidad de pago en cuotas que serán descontadas de manera directa del haber jubilatorio que se obtenga a través del programa.

Los senadores señalaron que, en la actualidad, solamente 1 de cada 10 mujeres y 3 de cada 10 varones estarán llegando a la edad de jubilarse con los 30 años de aportes. El resto se ve obligado a recurrir a la PUAM, una prestación sancionada en el gobierno anterior y que otorga apenas un 80% del haber mínimo.

Por otra parte, la iniciativa contempla la posibilidad de que las personas en edad pre-jubilatoria (mujeres de 50 a 59 años y varones de 55 a 64 años de edad) que saben que no llegarán con los años de aportes necesarios, puedan anticiparse y comenzar a pagar ellos mismos los períodos faltantes. Estos trabajadores y trabajadoras podrán abonar unidades de cancelación de aportes, que son equivalentes a un mes de servicios y tendrán un valor fijo del 29% de la base mínima imponible de remuneración, anteniendo correspondencia con lo que contribuyen a la seguridad social los trabajadores en actividad cuando realizan sus aportes en tiempo y forma. Servirá para regularizar períodos faltantes hasta el 31 de marzo de 2012, siempre que hayan tenido residencia en el país.

Cada unidad de cancelación de aportes previsionales abonada será registrada en la historia laboral de la persona, que podrá ir previendo la evolución de sus servicios con aportes conforme va avanzando en la cancelación de unidades y se va acercando su edad de retiro. La actualización del plan de pagos se realiza teniendo en cuenta el índice de movilidad jubilatoria informado por la ANSeS, se explicó.

Según los registros de la Seguridad Social, en lo que resta de 2022, aproximadamente 500 mil personas con la edad jubilatoria ya cumplida podrían adherir a la Unidad de Pago de Deuda Previsional que propone el proyecto de ley. Además, aproximadamente otras 300 mil personas estarían en condiciones de adherir en el año 2023. “Es importante destacar que muchas de estas personas no han podido adherir a las moratorias anteriores por las restricciones y barreras que las mismas han acumulado a partir de 2016”, indicaron en un comunicado.

Los senadores del Frente de Todos consideraron que “es una medida que recupera el valor de solidaridad intergeneracional y de previsión del sistema jubilatorio generando oportunidades para que, de manera anticipada, las personas tomen un rol activo para poder torcer positivamente un destino que, de otro modo, las deja en riesgo de atravesar situaciones de mayor vulnerabilidad en la vejez. Este proyecto, además de resolver la situación jubilatoria de una enorme cantidad de trabajadores, fortalecerá la solvencia del Sistema Integrado de Jubilaciones y Pensiones (SIPA)”.

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